Existe un Perro Aguayo en Bolivia

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Existe un Perro Aguayo en Bolivia

Las botas no tienen peluche. La frente no tiene tantas marcas de guerras interminables en las que la sangre corría a ríos. Sin parecido físico ni en el personaje, existe un Perro Aguayo en Bolivia.

Emilio Aruquipa fue un luchador exitoso de los años 80 en Bolivia. Cuando era técnico, la gente lo adoraba; sin embargo, cuando fungía como rudo, enardecía a los asistentes.

Emilio Aruquipa Aguayo

Originalmente, Aruquipa entrenaba boxeo y lucha libre, gracias a que su padre, Juan Aruquipa lo acercó a los encordados porque era representante de un club, dentro del pugilismo en los 60.

El primer sobrenombre que adoptó Emilio fue Chico Veloz, utilizando incógnita y perteneciendo al bando de los científicos. Sin embargo, pensó en que no usaría máscara; le estorbaba. Así sucedió.

Emilio Aruquipa

Un empresario peruano, Rocky Pacora le hizo hincapié en que tenía un estilo de lucha parecido al de Pedro Aguayo, el famoso Perro, de México. Con ese apelativo, Perro Aguayo, perteneció a Titanes del Ring, empresa que lo cobijó por varios años hasta que gladiadores mexicanos hicieron acto de presencia.

Desde ahí, empezó a caer el show; ya no era lo mismo. Creo que hubo problemas con el dueño del Plaza Olimpic (recinto emblemático de aquellas tierras) y ya no hubo más luchas.

Sigue practicando el deporte de los costalazos, sin embargo, ya no lo hace de manera profesional. Se retiró en 2005.

La gente valora lo que hacíamos, nos extraña, porque dice que esas épocas fueron buenas, sin menospreciar lo que hay ahora.

Con información de La Razón.

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